El siguiente artículo apareció en inglés en el número 75 de Proletarian Revolution (otoño 2005).


El levantamiento boliviano y el Encuentro Continental

En junio del 2005, las masas bolivianas se levantaron contra el régimen del presidente Carlos Mesa. Este fue el segundo levantamiento en dos años de las masas trabajadoras guiadas por la exigencia no cumplida de la nacionalización de los recursos hidrocarburos nacionales (el petróleo y el gas). A pesar de señalar la existencia de un gran potencial de poder obrero y la alianza obrero campesina indígena, este levantamiento también termino con un traspaso estabilizador del poder de un presidente burgués a otro. (Ver La inconclusa revolución boliviana, en Proletarian Revolution No. 69, y Bolivia: Expectativas revolucionarias y amenazas reaccionarias, en PR No. 74, para más información.)

Sin embargo, un tercer levantamiento es virtualmente inevitable, y su desarrollo es vital para todos los internacionalistas dedicados a la derrota del imperialismo y la revolución socialista mundial. En este espíritu, los compañeros de la LRP/COFI (LPR/OCCI) viajaron a La Paz en agosto (2005) con el propósito de participar en un Encuentro Continental convocado a finales del levantamiento alrededor de los siguientes tres consignas: “en defensa de la nacionalización de los hidrocarburos, en lucha contra las privatizaciones y en defensa de la soberanía nacional de nuestros pueblos.”

El evento de tres días fue auspiciado por la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (FSTMB) y otros sindicatos bolivianos junto a Julio Turra, director ejecutivo de la poderosa Central Única de Trabalhadores (CUT) de Brasil y el Comité Internacional de Unidad de Trabajadores y Pueblos (ILC). Este ultimo grupo igual a Terra están estrechamente ligados a la Tendencia Internacional Lambertista, un grupo seudo trotskista cuyos afiliados típicamente se encuentran como oposicionistas leales en los sindicatos y partidos social democráticos y laborales.

La mayoría de los participantes exteriores a Bolivia provenían de países vecinos, con la participación máxima de sobre doscientos personas. Nuestro propósito principal consistió en aprovechar la oportunidad para conversar con la mayor cantidad de trabajadores e izquierdistas de ideas revolucionarias. La declaración fundamental de la LRP/COFI para esta conferencia consistió en exponer sobre la necesidad fundamental del partido de vanguardia revolucionario y la Internacional. Se puede leer la declaración completa en esta página cibernética en inglés y español o se puede adquirir mediante correo regular.

A pesar del hecho de que los lambertistas mismos generalmente evitan la discusión revolucionaria franca, el Encuentro se llevo acabo lo bastantemente libre: los compañeros del LRP/COFI y otros con ideas disidentes se les permitió su derecho de expresión. Sin embargo, el evento se organizo como de costumbre con un confusionismo político cuya intención no es otra que obstruir la claridad política y el debate político fuerte.

Y fundamentalmente se llevo acabo de una manera fuertemente burocrática. El trasfondo principal sobre la tarima principal de los oradores y la mesa presidencial fue decorado con las consignas principales del evento al lado de un retrato del Che Guevara. Manteniendo las nociones románticas a un lado, este además de ser un luchador anti-imperialista, era un estalinista que apoyaba la estrategia de la lucha guerrillera de los campesinos y no la estrategia del poder obrero. La mayoría del tiempo se malgasto dedicándolo a “predicar a coro”, i.e. intervenciones múltiples sobre generalidades ya aceptadas como la necesidad de luchar a favor de la nacionalización, los males del imperialismo, y el rol traicionero de Evo Morales en la pasada lucha. (Evo Morales es el dirigente de los cocalaqueros y principal candidato basándose en el mal llamado Movimiento al Socialismo (MAS), que a pesar de su nombre es un partido burgués.

Se desalentó la información concreta, ni para que mencionar los debates reales sobre issues políticos en los sindicatos y la clase trabajadora. Por ejemplo, en uno de los talleres se suponía que se tratase sobre el tema “el instrumento político de la clase trabajadora”, tema motivado por los documentos pre-Encuentro por el FSMTB, y la necesidad imperante de derrotar a Evo Morales y a otros políticos pro-capitalistas con una alternativa pro-clase obrera. El documento de la FSMTB, extremadamente radical en su tono, expuso sobre el fracaso de la dirección proletaria durante los últimos dos levantamientos y la necesidad critica de una alternativa clasista. Sin embargo, cuando se fue al taller únicamente la LRP/COFI y otros pocos exigieron el análisis sobre todo este asunto.

Mientras enfatizamos como estratégico la construcción del partido revolucionario, la LRP/COFI obviamente reconoce el impacto táctico que puede tener apoyar el partido amplio basado en los sindicatos durante ciertas coyunturas. Al final, aun los sindicatos izquierdistas como la FSTMB no tenían la intención de discutir tal “instrumento político” o partido durante la conferencia debido a que no iban a realmente actuar sobre este asunto.

Los principales organizadores del Encuentro, Turra y Miguel Zubieta, dirigente de la FMSTB, y sus simpatizantes izquierdistas esquivaron muy a propósito confrontar las traiciones de la misma burocracia sindical. Por ejemplo, Jaime Solares, el dirigente de la Central Obrera Boliviana (COB) que se destaco en su rol traicionero en los levantamientos del 2003 y del 2005, compartió la tarima al comienzo y a finales del Encuentro. Encarando el levantamiento del 2005, Solares apoyo una solución chapista tipo “cívico-militar”. Sin embargo, se le permitió dar una larga y latosa disertación sobre la “revolución socialista” y otras cosas, mientras otros en la tarima como Zubieta no se dignaron a criticarlo. Únicamente la LRP/COFI junto a otros pocos realizaron serias críticas a los dirigentes izquierdistas como Solares y Turra---por supuestos nacionalistas antiimperialistas semejantes a Hugo Chávez al aceptar una transición burguesa en Bolivia.

El desenmascaramiento de los presentes dirigentes engañosos de las masas de trabajadores y los oprimidos constituye un aspecto vital de comprobación de la necesidad de unas direcciones partidarias y sindicales auténticamente trotskistas. Con relación a este asunto, nuestras intervenciones y propaganda revolucionaria lograron mayor resonancia entre un número reducido de trabajadores de las bases en el evento como también de la juventud y los trabajadores que conocimos en una marcha en la ciudad del El Alto. Nuestros argumentos abiertos a favor del partido proletario revolucionario se contrastaron a los argumentos de las capas centristas que sumergieron este principio tan fundamental.

En una atmósfera donde prevalece la noción de que la presente “pausa” en la lucha se extenderá hasta las elecciones presidenciales de diciembre (2005), retamos la ausencia de un programa de acción de masas para los sindicatos.

La mayor parte de los participantes de la conferencia eran representantes de los grupos “trotskistas” con los cuales sostenemos profundas diferencias sobre cuestiones fundamentales. Sin embargo, no nos opusimos a las “decisiones” finales de la conferencia (por aclamación) que se centraron alrededor de un llamado a favor “de un día internacional de movilización unitaria el 17 de octubre basándose sobre las tres consignas de la nacionalización, contra la privatización y en defensa de la soberanía de los pueblos oprimidos. La resolución final se inclino hacia un llamado a favor de la “nacionalización de los hidrocarburos sin indemnización bajo el control obrero; además extendió el llamado a favor de luchas similares en todos los países, no solamente en Bolivia.”

Observamos, sin embargo, que la posibilidad de una poderosa movilización el 17 de octubre, tal como lo pide la resolución, se limita por el hecho de que la mayoría de las organizaciones participantes son pequeños grupos con limitados recursos. No se hizo nada para obligar a los dirigentes sindicales que controlan recursos mayores, como Julio Turra de la CUT, a movilizar a sus bases.

Los compañeros de la LRP/COFI no solamente intervinieron la mayor cantidad posible sino también fueron entrevistados por los medios de comunicación masiva; en todos casos adelantamos nuestra política de acuerdo sobre acciones unitarias a la vez que resaltábamos nuestras diferencias políticas.

Exhortamos a nuestros lectores interesados a ayudarnos a desarrollar la revista teórica Proletarian Revolution en un recurso de cobertura y análisis sobre Bolivia. Produciremos más material sustantivo sobre perspectivas bolivianas y latinoamericanas. Los que estén interesados en participar con nosotros en acciones solidarias o discusiones políticas deberán comunicarse al lrpcofi@earthlink.net o al teléfono 212-330-9017 para enterarse de las actividades venideras.

Otros documentos y artículos | Página principal en español | Página principal en inglés | Escríbanos